Cuando comento con alguien que me gustan las infusiones y las tisanas suelen acompañarme en esa afirmación pero cuando les comento cuales son sus preferidas, ellos o ellas me suelen contestar con las clásicas de toda la vida: menta-poleo, manzanilla o tila. Yo, en ese momento, les informo de todas las clases de infusiones diferentes que existen, la manera de hacerlas, y los diferentes tipos de tisanas. Boquiabiert@s me miran como a un bicho raro. Seguro que si estás leyendo este artículo es porque te gustan las infusiones y porque como yo también te encanta probar nuevos sabores.
Hoy os voy hablar de las que me gustan y de las que no. ¿Coincidiremos?
Hay muchas, sería interminable hablar de todas las que me gustan. Así que voy a decir solo dos de dos.
Dentro de las que me gusta voy a destacar:
- Infusión de Hinojo: Me encanta su toque anisado de sabor, su olor característico y sus propiedades digestivas. De mis preferidas.
- Hierba Luisa. Como veis me encantan las hierbas medicinales y entre ellas está también la Hierba Luisa. De ella destacaría su sabor, sus efectos relajantes y el bienestar estomacal que me da cuando me la preparo.
Me gusta el Te Rojo, el verde, el negro, las clásicas, la cola de caballo, las frutales, los rooibos...
Y ahora dos de los que no me gustan, (que no significa que a ti no te guste).
- Escaramujo de Hibisco: Llegue a casa, ilusionada, con mi nueva infusión... y no pude ni darle dos sorbos. No pude probarlas. Demasiado fuerte el sabor y amargo a mi paladar. Según los naturalistas, esta planta tiene grandes beneficios para la salud, pero esta vez no pudo ser. A no ser que sea estrictamente necesario no lo volveré a probar.
- Boldo: dentro de la fitoterapia, el Boldo tiene un lugar especial, Ayuda a la digestión, al mal aliento, a la falta de apetito y al insomnio. Pero tampoco es de mi agrado, me parece un sabor demasiado amargo para mi. Así que prefiero relajarme con otras.
Yo soy mucho de mezclar diferentes infusiones y tomarme tazones grandes, al menos uno al día. Desde que lo hago, me hidrato mejor, hago mejor mis digestiones y me ayuda a relajarme. Es mi momento despues de comer e antes de irme a trabajar o a dormir.
Si no eres adicto a las infusiones te diría que te animaras a tomar una al día, como un ritual, como un postre o una forma de cuidarte porque son mucho más los beneficios que las contraindicaciones.
Además, puedes comprarlas de mil maneras. Entre ellas, la típica en sobres preparados de los supermercados o bien en tiendas y herbolarios a granel.
Hay una web que vende una gran variedad de infusiones a granel y que son muy simpáticos y agradables con los clientes. Hace poco me llamaron para mejorar su web y llegar mejor a los clientes, eso me gustó mucho porque significa que tienen pasión e interés por lo que hacen. La página se llama conmuchoaroma.com
Hoy me voy a tomar despues de cenar una Hierbaluisa, y tú?



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